Entrevista a Carmen Ibarlucea

 

Mi sello personal, tanto en la oralidad como en la literatura, es la empatía y el entusiasmo

Comencé casi por casualidad en 2002 contando cuentos en un acto benéfico, a partir de ahí, comenzaron a contactarme de diferentes entidades para pedirme sesiones de cuentos para diferentes tipos de públicos, y así casi sin darme cuenta, empecé un camino laboral insospechado. Como narradora oral, me he especializado en cuentos de la tradición oral del mundo, tengo espectáculos específicos con cuentos de los aborígenes australianos, inuit o de étnicas de las que solo nos queda su legado. Aunque si me lo piden, también cuento cuentos de autor/a tanto para público adulto como para familiar.

Ser cuentacuentos me dio el tiempo de escribir y publiqué mi primer libro en 2003. Escribo tanto literatura infantil como relato breve para personas adultas. También he escrito una biografía, poesía y un guion cinematográfico. Me apasiona la lectura y supongo que no puedo evitar enamorarme del oficio de escribir. He contado y realizado talleres de narración y de animación a la lectura para diferentes entidades en España, Portugal, Marruecos, EE. UU. y México. Realizo sesiones para público adulto, adolescente y para niños/as.

¿Cuál fue tu motivación para convertirte en empresaria?

Mi principal impulso o motivación resultó ser la propia realidad porque me llamaban para contar cuentos y me pagaban, de modo que tuve que empezar a facturar. No tuve que hacer un plan de empresa, ni campañas de promoción…mi trabajo era mi tarjeta de presentación.

¿A qué se dedica tu empresa?

Ofrezco actividades culturales de animación a la lectura tales como cuentacuentos, talleres y charlas. Además, me estoy iniciando en el campo editorial y acabo de registrar mi propia marca.

¿Cómo fueron los inicios y cuál es tu valoración del proceso de puesta en marcha hoy en día?

Hace 21 años alguien me escuchó contar cuentos y pensó que lo hacía bien. Así, por casualidad, empezó todo, fue sin querer. Un año después publiqué mi primer libro y vendí 10.000 ejemplares sin hacer promoción, fue todo demasiado fácil. No estaba preparada para los tiempos difíciles.

¿Cómo ha afectado la actual coyuntura económica a tu actividad empresarial?

Los presupuestos dirigidos a cultura son los primeros que se ven afectados cuando hay crisis económica y yo lo sufro en mi actividad. Ahora estamos en uno de esos momentos.

¿Cuáles son los pilares y el elemento diferenciador de tu empresa? ¿Qué transmites a tu clientela?

Creo que mi sello personal, tanto en la oralidad como en la literatura, es la empatía y el entusiasmo. Creo firmemente que la cultura es muy necesaria y que los cuentos tradicionales siguen jugando un papel determinante en nuestro desarrollo personal y en nuestro modo de hacer sociedad.

Lo mejor de ser empresaria…Tener la capacidad de decidir qué hago y cómo lo hago.

¿Cómo ves tu empresa dentro de 5 años?

Para mí es muy difícil mirar el futuro y planificar, pero dado que ya llevo 20 años, creo que dentro de 5 aún estaré contando cuentos y escribiendo libros.

¿Qué consejo darías a aquellas mujeres que se están pensando en emprender?

No relajarse, aunque las cosas vayan bien.

¿Qué destacas de tu participación en el Círculo de Empresarias de Fundación Mujeres?

La calidez emocional. Ser empresaria es un terreno árido, la gente de tu alrededor no comprende la presión en la que vives, siempre ideando nuevas maneras, siempre preocupada.

Si quieres saber más acerca del proyecto:

Si quieres conocer más a Carmen Ibarlucea:

  • Hobbies: Pintar, bailar, ver películas y pasear por el campo. Vivo con 4 perros.
  • Intereses y motivaciones: La lectura, los Derechos Humanos y los Derechos de los Animales. Soy una persona profundamente apegada a las causas que defiendo.

 

 

Esta actividad se desarrolla en el marco del proyecto
Empoderamiento e Igualdad para el Emprendimiento, financiado por
el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030

 

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