Irene Borrego es una empresaria soñadora y creativa que empezó su negocio con muchas ganas de poner en marcha su propio salón de belleza.
Tras el asesoramiento de Fundación Mujeres, Irene puso en marcha su idea y ya son 15 años desde que comenzó con Capricho de Dioses donde la belleza se convierte en un reto continuo de superación.
Para Irene el proceso de emprendimiento es duro y bonito, a la vez que le hace sentirse orgullosa de los aprendizajes obtenidos en este camino que no ha sido de rosas precisamente.
Sus próximos retos pasan por retomar la escritura y fusionar con otros proyectos que tiene ya en mente.
Esta actividad forma parte del proyecto «Empoderamiento e igualdad para el emprendimiento» que está financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.


