Entrevista a Silvia y Eva Miyar propietarias de Serendipia.

 

 

Hoy os dejamos una entrevista de dos mujeres empresarias que han apostado por un modelo de negocio con compromiso social, responsabilidad y coherencia. Así es como surge SERENDIPIA, una librería que apuesta por la integración y por el desarrollo educativo y emocional de los más pequeños.  Un lugar donde no solo se compran y venden libros o juegos, sino donde también se apoya a escolares y familias para afrontar los retos académicos y emocionales que implica crecer.

Os dejamos las entrevistas de dos empresarias, que a pesar de que tienen experiencias y enfoques diferentes comparten una misma visión empresarial, tienen claros los objetivos y definido el camino y así se complementan para llegar más lejos y mejor.

 

  EVA MIYAR   

¿Cuál fue tu motivación para convertirte en empresaria?

Después de varios trabajos por cuenta ajena, y un tiempo de “paréntesis en mi vida laboral”, por motivos personales; empecé a buscar posibles caminos para volver a desarrollar mi faceta profesional.

 Después de valorar varias opciones, decidí hacer un curso de “Iniciativa Empresarial para mujeres”, donde surgió una energía tan positiva entre las participantes y los diferentes proyectos, que me llenó de motivación para emprender. Empecé a visualizarme haciendo lo que más me gustaba (trabajar, por mi cuenta, en temas educativos para niños y niñas). Así empezó todo…

 

¿Cómo fueron los inicios, y cuál es tu valoración del proceso de puesta en marcha hoy en día?

 Los inicios estuvieron llenos de energía positiva y motivación, aunque al empezar a perfilar y concretar el proyecto, con nuestras fortalezas y debilidades, empezaron a aparecer las inseguridades y los miedos.

Hubo un tiempo en que había que hacer equilibrios entre las ganas de seguir adelante y el miedo al fracaso, pero era más fuerte el querer intentarlo que el miedo.

 Así que con muchos nervios, lo pusimos todo en marcha y empezamos con nuestra empresa. De esto hace 3 años y aquí estamos, sorteando dificultades diariamente, pero contentas de ver nuestra evolución personal, profesional y empresarial.

 

¿Cómo ha afectado la actual coyuntura económica a tu actividad/sector empresarial?

Desde hace un año, vivimos un tiempo que parece ficción y realidad al mismo tiempo. Pero, a pesar de todo lo negativo, creo que lo que estamos viviendo nos ha servido dedicar más tiempo a reflexionar y así poner en marcha nuevas formas de desarrollar nuestro trabajo, que han sido realmente beneficiosas para nuestra  empresa.

 Es un momento muy delicado, pero mi valoración personal es que he crecido como persona y como empresaria.

 

¿Cuáles son los pilares y  el elemento diferenciador de tu empresa?// ¿Qué transmites a tu clientela?

 El trabajo, la constancia, la formación continua, ganas de seguir aprendiendo…Por otro lado, la cercanía y el continuo feedback con nuestra clientela, estando siempre atentas a lo que funciona y lo que debemos mejorar.

 

Lo mejor de ser empresaria…

 Poder hacer las cosas “a mi manera”, transmitiendo siempre respeto y empatía, para mí dos factores básicos tanto en mi faceta como persona y como empresaria. Al mismo  tiempo, que todos los días aprendo o descubro algo nuevo, que me hace seguir evolucionando.

 

 ¿Cómo ves tu empresa dentro de 5 años?

 Dentro de 5 años veo nuestra empresa afianzada y diferente a como es ahora, porque estamos en un momento de GRANDES CAMBIOS, tanto a nivel educativo como en el ámbito comercial, debido a la llamada “Revolución Digital”. Esto va a hacer que todas las empresas tengamos que adaptarnos e introducir formas muy diferentes de trabajar a como lo hacemos ahora.

 

 Según los datos[1], en España el porcentaje de mujeres empresarias que consiguen consolidar su empresa no llega al 30% frente a más del 70% de las lideradas por hombres… ¿Qué necesidades consideras que tenéis las mujeres empresarias y qué harías para facilitar la consolidación?

 Yo pienso que las mujeres empresarias tenemos más problemas para conciliar vida familiar y laboral, que los hombres empresarios. El conciliar día a día es complicado, pues son muchas las tareas a realizar en los dos ámbitos. Vamos aprendiendo a delegar y repartir tareas en familia.

 

¿Qué destacas de tu participación en el Círculo de Empresarias de Fundación MUJERES?

 Participar en el Círculo de Empresarias de Fundación MUJERES así como en el SCCE, es un gran apoyo para el desarrollo de nuestra empresa, nos aporta “herramientas” (tanto personales como empresariales) para usar en momentos críticos y así seguir avanzando y creciendo.

 

 

SILVIA MIYAR

¿Cuál fue tu motivación para convertirte en empresaria?

Mi inquietud por superarme y buscar nuevos retos en mi vida, la necesidad de empoderarme como mujer y persona, encontrar el espacio donde desarrollar mi potencial creativo y organizativo. Desmostrarme a mí misma y al mundo de lo que soy capaz, de mi fuerza interior. Poder compartir mi sensibilidad con otras personas, más allá del entorno familiar y cercano, también encontrar una nueva oportunidad en el mercado laboral y construir un perfil de empresaria/o diferente (menos agresividad y más empatía) de lo que, hasta entonces, me he encontrado en mi experiencia laboral por cuenta ajena.

 

 ¿Cómo fueron los inicios, y cuál es tu valoración del proceso de puesta en marcha hoy en día?

Los inicios fueron muy duros, me inundaba el miedo, la inseguridad, la sensación de soledad y vértigo, hubo momentos de flaqueza y de pensar en “abandonar”, pero siempre sin dejar de “hacer las cosas bien”, con implicación y buscando mejorar, mejorar a base de reflexión, de análisis, “de pararse” para después poner en práctica, mejorar a partir de asumir errores y debilidades a reforzar.

Pero en esa balanza entre situaciones difíciles, de inseguridad, y la fuerza y  confianza de quiénes somos y qué queríamos transmitir como empresa, siempre estuvo en equilibrio.

Por suerte la coherencia nos acompaña y nos mueve, como  nos mueve  la fuerza y  la confianza en nosotras mismas, pero también hay momentos de miedo e incertidumbre, pero ahora sé que teníamos que pasar por todo esto como rodaje para aprender porque la teoría no es suficiente; solo es el punto de partida para recorrer el  camino de manera constante y estar atenta siempre a todo lo que puede nutrirnos como personas y empresarias, en definitiva estar atentas a todo lo que puede favorecer nuestro negocio.

Así me he dado cuenta de que de esa manera podemos crecer y encontrar nuestro sitio como empresa. Y de esa manera también, aunque poco a poco, nos creernos empresarias y echamos  abajo prejuicios, paradigmas y  connotaciones negativas a la hora de ser mujeres empresarias.

 

¿Cómo ha afectado la actual coyuntura económica a tu actividad/sector empresarial?

Sin duda la venta online se ha instaurado, cada vez más, incluso pequeños comercios ofrecen esa modalidad de venta. Y el gran escaparate de las redes sociales es también indispensable hoy día.

Por un lado puede ser una oportunidad para acceder a más público pero creemos que debe hacerse con un análisis previo y meditado de lo que supone, tanto a nivel económico y de gestión, tener una tienda online aparte de la física, porque no queremos perder el contacto directo con la clientela.

La gran amenaza y gran competencia del pequeño comercio son las plataformas de venta online: venden de todo, a precios que, a veces, se acercan a nuestros precios de coste, sus campañas de publicidad son inmensas, estamos afronto esta situación como un reto a superar, teniendo en cuenta que nuestra postura no es “competir”, sino ocupar otro espacio, ofreciendo algo muy diferente que  va más allá de la relación producto/precio.

 

¿Cuáles son los pilares y  el elemento diferenciador de tu empresa?// ¿Qué transmites a tu clientela?

Es necesario añadir valor a lo que vendemos, aunque nuestros productos por sí mismos son diferentes, no basta. Es importante diferenciarse, no ser igual, en nuestro caso, a otras librerías; por eso, detrás de todo lo que ofrecemos: libros, juegos y talleres…. permanece un trasfondo educativo y una coherencia con nuestros valores y compromisos, como con la igualdad de género. Y esto nos diferencia y siempre está presente en nuestra actividad empresarial.

Respecto a qué transmitimos, me encantaría escuchar de nuestra clientela esta pregunta. Pienso que transmitimos cercanía, confianza, coherencia, empatía, sensibilidad, profesionalidad, humildad y calidad en el producto y el servicio, así como cuidado en cada detalle, en la forma de entregar un producto, de presentarlo y explicarlo.

 

Lo mejor de ser empresaria…

Estar en constante movimiento, todo va cambiando y te obliga a renacer una y otra vez. Poder asumir aciertos y errores me permite crecer como persona y profesional. La oportunidad de estar aprendiendo continuamente ya que asumimos tareas y funciones diversas, de la cuales sabíamos o sabemos poco aún. La oportunidad de desarrollar mi creatividad en distintos aspectos. La seguridad personal que me aporta, sin darte cuenta, se afianza quién eres tú y partes de ti que quieres ser y aún no has desvelado.

El reconocimiento de la clientela, esas valoraciones positivas y la satisfacción que muestra nuestra clientela,  nos enriquece y motiva cada día. Desde los comentarios como “qué escaparate más guapo” , “da pena desenvolver el paquete tan bonito”, “me gusta todo lo de esta tienda”, “necesitábamos algo así en el barrio”, “me paro siempre a ver vuestros escaparates por los mensajes que tienen”….

Es muy importante valorar nuestro trabajo y a nosotras mismas pero, sin duda, necesitamos el reconocimiento social, y el que más nos aporta a nosotras es el de “a pie de calle” el de las personas que nos conocen a nosotras y a nuestro negocio.

Siempre que he provocado cambios en mi vida, hubo un punto de partida, un instante, un momento en el que pensé: ”no soy feliz y quiero serlo”. En realidad me interesa el camino para llegar serlo y, con suerte, no llegar nunca.

 

¿Cómo ves tu empresa dentro de 5 años?

Quiero verla con más reconocimiento social, somos una librería de barrio, comprometida y me gustaría que eso se valorara. También crecer digitalmente y por supuesto que todo ella tengo resultados económicos.

La veo a SERENDIPIA , en un local de mayor para seguir desarrollando nuestras dos líneas de negocio fundamentales y quizás eso necesite un cambio de local….  también nos veo como referentes de otras mujeres que quieren emprender, como ejemplo de empoderamiento y como parte social e influyente del comercio de proximidad, de barrio y todo ello alcanzando cierta estabilidad económica.

 

Según los datos[1], en España el porcentaje de mujeres empresarias que consiguen consolidar su empresa no llega al 30% frente a más del 70% de las lideradas por hombres… ¿Qué necesidades consideras que tenéis las mujeres empresarias y qué harías para facilitar la consolidación?

Sin duda son necesarios programas y entidades como Fundación Mujeres que promuevan el emprendimiento pero que no te “abandonen” en el siguiente y complicado paso que es la puesta en marcha de la empresa.

También planes que faciliten una conciliación real y posible de la vida laboral y familiar.

Aunque en la forma hemos avanzado referente a igualdad de género, en el fondo no es así. Seguimos siendo las mujeres quienes cumplimos con el patrón de cuidadoras y sigue siendo prioritario ese papel con independencia del nivel cultural y socioeconómico, de quiénes somos y lo que queremos.

Seguimos dentro de una sociedad patriarcal que exige a las mujeres “estar a la altura” como madres de nuestr@shij@s y de nuestras parejas, trabajadoras, empresarias, como hijas, como esposas y amantes. Se nos exige ser jóvenes o parecerlo, ser guapas según los cánones que establezca la época en que vivimos. Y todo esto, intentan que nos constituya como mujeres.

Tenemos que enfrentarnos a múltiples barreras; desde los micromachismos diarios que calan silenciosamente gota a gota, hasta los prejuicios más arcaicos, todo ello hace mucho daño y no nos permite avanzar em igualdad de condiciones.

 

¿Qué destacas de tu participación en el Círculo de Empresarias de Fundación MUJERES?

Para nosotras, estar dentro es un apoyo muy importante. Cuando pasas, como suele decirse, de la teoría a los hechos, es decir del proyecto empresarial a la ejecución, te sientes muy sola y, de repente, no sabes a quién recurrir para exponer todas las dudas, todas las preocupaciones que se instauran y no sabes gestionar y todo lo que va surgiendo, día a día, y no habías previsto porque es lógico que, por mucho que planifiques y presupongas, no puedes controlar, ni saber; desde el principio, todo lo que va a ocurrir y cómo afrontarlo.

Destacamos todo lo que nos aporta: apoyo profesional para crecer y consolidarte como empresa y empresaria, el acompañamiento emocional que consideramos muy necesario y del que no se habla cuando habitualmente, la visibilidad y el reconocimiento social, pero sobre todo sentirse parte de la comunidad de mujeres empresarias.

 

 

[1]Informe GEM (GLOBAL ENTREPRENEURSHIP MONITOR)

 

 

Esta actividad se desarrolla en el marco del proyecto

Empoderamiento e Igualdad para el Emprendimiento, financiado por

el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030

 

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